Functional Neurology Picture

Frequently Asked Questions

How long does it typically take to see improvements with Functional Neurology treatments?

The timeline for seeing improvements with Functional Neurology treatments varies from patient to patient, depending on the condition being treated, the severity of the dysfunction, and the individual’s response to therapy. In some cases, patients may begin to notice improvements within a few weeks, particularly if the therapies are targeting more acute or mild neurological dysfunctions.

For more chronic or severe conditions, it may take several months of consistent therapy to achieve noticeable changes. Since the brain’s plasticity is central to the process, improvements often come gradually as the brain rewires itself in response to the therapeutic interventions. Regular assessments are conducted throughout the process to measure progress and adjust the treatment plan as needed.

Is Functional Neurology effective for children with developmental disorders?

Yes, Functional Neurology can be very effective for children with developmental disorders. Children with conditions such as autism, ADHD, sensory processing disorder, and learning disabilities often have areas of the brain that are underdeveloped or not functioning at full capacity. Functional Neurology uses neuroplasticity-based approaches to stimulate and strengthen these areas, helping to improve behavioral, cognitive, and motor functions.

For example, children with ADHD may benefit from exercises that enhance focus, attention, and impulse control, while children with autism might undergo therapies to improve social communication and sensory processing. Because Functional Neurology offers a non-invasive approach and can be tailored to a child’s specific needs, it is a popular choice for parents seeking alternative or complementary treatments to traditional therapy or medication.

How are treatment plans developed in Functional Neurology, and are they customized?

Treatment plans in Functional Neurology are highly individualized and tailored to the specific needs and neurological findings of the patient. After a comprehensive assessment, the Functional Neurologist will design a personalized therapy program that addresses the exact areas of the brain or nervous system that are not functioning optimally.

Each treatment plan may involve a combination of therapies, such as:

  • Sensory stimulation therapies: Targeting specific sensory systems to enhance brain function.
  • Eye movement exercises: To retrain the brain's control over eye movements and improve coordination.
  • Cognitive and motor exercises: Designed to improve mental processing and physical abilities.
  • Balance and vestibular rehabilitation: To improve stability and reduce dizziness. The frequency and intensity of therapies are adjusted over time based on the patient’s progress, making the plan dynamic and continually evolving.

¿Qué tipos de herramientas de diagnóstico se utilizan en las evaluaciones de neurología funcional?

La neurología funcional se basa en una variedad de herramientas y técnicas de diagnóstico para evaluar la función del cerebro y el sistema nervioso. Algunas de las herramientas que se utilizan con más frecuencia son:

  • Exámenes neurológicos: Estas incluyen evaluaciones detalladas de los reflejos, los movimientos oculares, el equilibrio, la coordinación y las respuestas sensoriales.
  • Evaluaciones del equilibrio y la postura: Herramientas como la posturografía dinámica computarizada pueden medir qué tan bien una persona mantiene el equilibrio y responde a los cambios de postura.
  • Pruebas vestibulares: Para los pacientes con mareos o problemas de equilibrio, las pruebas del oído interno y del sistema vestibular ayudan a identificar las disfunciones.
  • Videoculografía (VOG): Esta tecnología rastrea los movimientos oculares, lo que puede revelar problemas con el control del cerebro sobre los músculos oculares y ayudar a diagnosticar conmociones cerebrales, mareos u otros problemas neurológicos.
  • Variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV): Las pruebas de HRV pueden evaluar qué tan bien está funcionando el sistema nervioso autónomo, particularmente en términos de respuesta al estrés.
  • Pruebas cognitivas: Las evaluaciones computarizadas o manuales se utilizan para medir funciones cognitivas como la memoria, la atención y la resolución de problemas. Estas herramientas permiten a los neurólogos funcionales identificar las áreas de disfunción y crear planes terapéuticos personalizados basados en los perfiles neurológicos individuales.

¿Puede la neurología funcional ayudar con enfermedades crónicas como migrañas o mareos?

Sí, la neurología funcional puede ser particularmente eficaz para enfermedades crónicas como las migrañas y los mareos. Las migrañas suelen estar relacionadas con desequilibrios en la forma en que el cerebro procesa la información sensorial, y las terapias de neurología funcional tienen como objetivo restablecer el funcionamiento adecuado de estos sistemas. Esto puede implicar volver a entrenar la forma en que el cerebro procesa las entradas visuales, auditivas o vestibulares (de equilibrio).

Para los mareos y el vértigo, la neurología funcional se centra en el sistema vestibular, que controla el equilibrio y la orientación espacial. Los tratamientos pueden incluir ejercicios de rehabilitación vestibular, reentrenamiento del equilibrio y terapias de integración sensorial. Estos enfoques ayudan al cerebro a adaptarse a la disfunción vestibular o a compensarla, lo que reduce los síntomas del mareo y mejora el equilibrio con el tiempo.

Al centrarse en los mecanismos neurológicos subyacentes de estas enfermedades crónicas, la neurología funcional puede ofrecer un alivio a largo plazo, a menudo sin necesidad de medicación.

¿Cómo aborda la neurología funcional la rehabilitación neurológica?

La neurología funcional adopta un enfoque altamente individualizado para la rehabilitación neurológica, centrándose en volver a entrenar el sistema nervioso para mejorar o restaurar la función. El objetivo no es solo controlar los síntomas, sino abordar la disfunción neurológica subyacente. El enfoque comienza con una evaluación detallada del funcionamiento de las diferentes partes del cerebro y el sistema nervioso, incluida la información sensorial, la producción motora, el equilibrio y las capacidades cognitivas.

Una vez que se identifican las deficiencias funcionales, se desarrolla un plan de tratamiento para estimular áreas específicas del cerebro y el sistema nervioso mediante ejercicios y terapias adaptadas a las necesidades del individuo. Las técnicas utilizadas pueden incluir ejercicios de movimiento ocular, entrenamiento del equilibrio y la coordinación, estimulación sensorial y ejercicios cognitivos. La idea es aprovechar la plasticidad del cerebro para que pueda «reconfigurarse» y recuperar su función. Este proceso de rehabilitación es dinámico y se ajusta continuamente en función del progreso del paciente.

¿Qué afecciones se pueden tratar con la neurología funcional?

La neurología funcional se puede aplicar a una amplia gama de afecciones neurológicas y neuroconductuales. Algunas de las afecciones comunes que se tratan incluyen las siguientes:

  • Síndrome de conmoción cerebral y posconmoción cerebral: La neurología funcional se usa con frecuencia para ayudar a las personas a recuperarse de los efectos persistentes de una conmoción cerebral.
  • Migrañas y dolores de cabeza crónicos: Al abordar los desequilibrios neurológicos, la neurología funcional puede reducir la frecuencia y la gravedad de las migrañas.
  • Mareos y vértigo: La neurología funcional ayuda a los pacientes con trastornos vestibulares que afectan el equilibrio y la coordinación.
  • Trastornos del movimiento: Las afecciones como la enfermedad de Parkinson, los temblores y la distonía pueden beneficiarse de los enfoques neurológicos funcionales para mejorar la función motora.
  • Trastornos del desarrollo en niños: El autismo, el TDAH y otros retrasos en el desarrollo a menudo se abordan mediante terapias que mejoran la neuroplasticidad.
  • Dolor crónico y neuropatías: Al reequilibrar el sistema nervioso, la neurología funcional puede aliviar los síndromes de dolor crónico.
  • Lesiones cerebrales traumáticas (TBI): Las terapias tienen como objetivo restaurar la función cognitiva y física después de una lesión cerebral.
  • Discapacidades de aprendizaje: La neurología funcional puede ayudar con afecciones como la dislexia y los trastornos del procesamiento al mejorar la función cerebral. Este enfoque también se usa para los problemas de equilibrio, la ansiedad, la depresión y el deterioro cognitivo, incluidas las etapas tempranas de la demencia.

¿Los tratamientos de neurología funcional no son invasivos e incluyen medicamentos?

Los tratamientos de neurología funcional no suelen ser invasivos y se centran en estimular el cerebro y el sistema nervioso por medios naturales, sin depender de medicamentos o cirugía. Las terapias incluyen la estimulación sensorial, los ejercicios físicos, el entrenamiento del movimiento ocular y los ejercicios cognitivos, todos los cuales tienen como objetivo mejorar la función neurológica a través de procesos naturales.

Si bien los neurólogos funcionales pueden trabajar junto con otros proveedores de atención médica que recetan medicamentos, sus tratamientos no suelen incluir productos farmacéuticos. En cambio, se centran en utilizar la propia capacidad del cuerpo para curarse y adaptarse, lo que los convierte en una opción atractiva para los pacientes que desean evitar los tratamientos invasivos o los medicamentos con efectos secundarios.

¿Qué es la neurología funcional y en qué se diferencia de la neurología tradicional?

La neurología funcional es un enfoque especializado para tratar los trastornos neurológicos que se centra en el funcionamiento del cerebro, la médula espinal y el sistema nervioso en su conjunto. A diferencia de la neurología tradicional, que con frecuencia se centra en diagnosticar y tratar las enfermedades neurológicas con medicamentos o cirugía, la neurología funcional hace hincapié en el funcionamiento dinámico del sistema nervioso. Su objetivo es mejorar o restaurar la función mediante terapias no invasivas que aprovechen la plasticidad del cerebro o su capacidad de adaptación y reorganización.

En la neurología tradicional, el enfoque principal son las anomalías estructurales, como los tumores, los accidentes cerebrovasculares o el daño a los nervios, y el objetivo es controlar los síntomas, a menudo con medicamentos o cirugía. La neurología funcional, por otro lado, analiza el funcionamiento conjunto de los distintos sistemas del cuerpo y aborda los desequilibrios que pueden no ser evidentes en las resonancias magnéticas o tomografías computarizadas, pero que aun así contribuyen a la disfunción. El énfasis está en restaurar la función neurológica óptima mediante técnicas terapéuticas individualizadas, a menudo no invasivas.

¿Qué es NeurOptimal y cómo funciona?

NeurOptimal es un tipo de sistema avanzado de neurofeedback diseñado para optimizar la función cerebral mediante el uso de datos en tiempo real sobre la actividad cerebral. Su función es monitorear la actividad eléctrica del cerebro a través de sensores colocados en el cuero cabelludo. Cuando el sistema detecta cualquier patrón de inestabilidad o turbulencia en las señales eléctricas del cerebro, proporciona información en forma de señales auditivas, generalmente a través de la música o el sonido. Estas interrupciones envían señales suaves al cerebro para que se autocorrija, lo que lleva a un estado más equilibrado y regulado.

A diferencia de muchos tratamientos que se centran en síntomas o afecciones específicas, NeurOptimal se centra en entrenar al cerebro para que sea más flexible y resistente, lo que puede mejorar el bienestar general. De este modo, el cerebro puede gestionar mejor el estrés, mejorar la función cognitiva y abordar los desequilibrios emocionales, lo que básicamente le permite reorganizarse y funcionar de manera más eficiente.

¿Qué es una «terapia de integración neurosensorial (NSI)»?

La terapia de integración neurosensorial (NSI) utiliza un programa totalmente personalizable con pantalla táctil que integra los tres sentidos principales de la información táctil, la función vestibular (oído interno) y la propiocepción (información sobre los músculos y las articulaciones). Mediante una combinación de movimientos oculares, equilibrio e información sensorial, este programa corrige y mejora los trastornos del procesamiento sensorial causados por una amplia variedad de afecciones. El paciente puede completar estas terapias de pie, sentado o de pie sobre una almohadilla de espuma.

¿Qué es el «neurofeedback»?

La neuroretroalimentación, también conocida como neurobiorretroalimentación, utiliza pequeños conductores eléctricos que se aplican a los oídos y el cuero cabelludo para recopilar y reorganizar la actividad cerebral en tiempo real (llamada electroencefalografía) cuando se combina con sonidos específicos que se reproducen a través de auriculares para mejorar la autorregulación de las pulsaciones cerebrales. Las pulsaciones cerebrales de frecuencia más alta (es decir, las ondas cerebrales) se reducen a ondas cerebrales de frecuencia más baja mediante un programa computarizado que ayuda a conciliar el sueño, la meditación profunda y las respuestas relajantes del cuerpo. No siente nada mientras los electrodos están conectados. Por lo general, la sesión dura 30 minutos e implica recostarse en una habitación fresca y oscura durante ese período de tiempo. Bonificación: si te sientes somnoliento y quieres echarte una siesta, ¡hazlo! El sistema no requiere conciencia para ser efectivo.