Técnica Graston®

Esta técnica es particularmente eficaz para tratar el tejido cicatricial, las restricciones fasciales y las afecciones de dolor crónico. Desarrollada originalmente por atletas, la Graston Technique® ha ganado un amplio reconocimiento en el campo de la atención quiropráctica por su capacidad para mejorar la recuperación y la movilidad.
Qué es la Técnica Graston®
La Técnica Graston® es una forma de movilización de tejidos blandos asistida por instrumentos (IASTM) que se usa para detectar y tratar áreas de disfunción de los tejidos blandos. Esta técnica es particularmente eficaz para eliminar el tejido cicatricial y las restricciones fasciales que se pueden presentar después de lesiones, cirugías o enfermedades crónicas. La Graston Technique® implica el uso de instrumentos de acero inoxidable especialmente diseñados para aplicar una presión controlada en las áreas afectadas, promover la cicatrización, reducir el dolor y mejorar el funcionamiento general de los tejidos.
La historia de la Técnica Graston® se remonta a principios de la década de 1990, cuando fue desarrollada por David Graston, un atleta que buscaba una forma más eficaz de tratar su lesión de rodilla. Frustrado por el lento progreso de las terapias tradicionales, Graston comenzó a experimentar con herramientas para romper el tejido cicatricial que impedía su recuperación. Su éxito llevó a la formalización de la técnica, y pronto fue adoptada por fisioterapeutas, quiroprácticos y otros profesionales de la salud como una herramienta valiosa para tratar las lesiones de los tejidos blandos.
Desde su creación, la Graston Technique® ha tenido una amplia aceptación tanto en entornos clínicos como deportivos. Se ha utilizado para tratar una variedad de afecciones, desde lesiones agudas hasta síndromes de dolor crónico, y es reconocida por su capacidad para mejorar la recuperación y los resultados funcionales.
Cómo se usa en la atención quiropráctica
En la atención quiropráctica, la Técnica Graston® se usa como parte de un plan de tratamiento integral para tratar las afecciones musculoesqueléticas que afectan los tejidos blandos. Los quiroprácticos integran esta técnica para complementar los ajustes de la columna vertebral, la fisioterapia y otros tratamientos destinados a mejorar la función general y aliviar el dolor. La Graston Technique® es particularmente útil para tratar afecciones que involucran inflamación crónica o tejido cicatricial, que pueden ser difíciles de tratar solo con las terapias manuales tradicionales.
Durante una sesión de quiropráctica, la Técnica Graston® se puede usar para tratar áreas específicas de preocupación, como una distensión muscular, un tendón dolorido o una fascia tensa. El quiropráctico utilizará los instrumentos de Graston para aplicar presión y fricción en la zona objetivo, eliminando las adherencias y promoviendo el flujo sanguíneo. Este proceso ayuda a reducir la inflamación, mejorar la elasticidad de los tejidos y acelerar los procesos de curación naturales del cuerpo.
El Dr. Nisreen usa la Técnica Graston®, ya que es muy versátil y se puede usar para tratar una variedad de afecciones, desde lesiones agudas hasta síndromes de dolor crónico. Considera que es particularmente eficaz para tratar problemas como la tendinitis, la fascitis plantar y el dolor miofascial, por lo que es una herramienta valiosa en el cuidado quiropráctico.
Beneficios de usar la Técnica Graston®
La Técnica Graston® ofrece varios beneficios clave que la convierten en una opción atractiva para los pacientes que buscan aliviar el dolor y la disfunción de los tejidos blandos:
- Curación acelerada: Al descomponer el tejido cicatricial y las adherencias, la Técnica Graston® ayuda a restablecer la función normal del tejido con mayor rapidez, lo que lleva a tiempos de recuperación más rápidos.
- Alivio del dolor: La técnica es eficaz para reducir el dolor asociado con las lesiones de los tejidos blandos, las afecciones crónicas y la recuperación posquirúrgica, proporcionando a los pacientes un alivio significativo.
- Movilidad mejorada: Al mejorar la elasticidad de los tejidos y reducir las restricciones, la Técnica Graston® mejora el rango de movimiento y la flexibilidad, lo que permite a los pacientes moverse con mayor libertad y con menos molestias.
- Tratamiento dirigido: La precisión de los instrumentos de Graston permite a los quiroprácticos centrarse en áreas específicas de preocupación, proporcionando un tratamiento centrado que aborda la causa principal del dolor y la disfunción.
- Versatilidad: La Técnica Graston® se puede usar para tratar una amplia gama de afecciones, lo que la convierte en una valiosa adición a cualquier plan de tratamiento quiropráctico.

Afecciones tratadas con la Técnica Graston®
La Técnica Graston® es un método de tratamiento eficaz para una amplia gama de afecciones que afectan a los tejidos blandos del cuerpo. Al utilizar instrumentos especializados para detectar y tratar áreas disfuncionales, esta técnica ayuda a aliviar el dolor, mejorar la movilidad y promover la curación. A continuación se detallan algunas de las afecciones clave que se pueden tratar eficazmente con la Graston Technique®:
Lesiones de tejidos blandos (p. ej., esguinces, distensiones)
Las lesiones de los tejidos blandos, como los esguinces y las distensiones, son frecuentes y pueden ser el resultado de movimientos repentinos, uso excesivo o accidentes. Estas lesiones suelen provocar daños en los músculos, los tendones o los ligamentos, lo que provoca dolor, hinchazón y reducción de la movilidad. La Graston Technique® es particularmente eficaz en el tratamiento de las lesiones de los tejidos blandos, ya que descompone el tejido cicatricial y las adherencias que se pueden formar durante el proceso de cicatrización. Al promover el flujo sanguíneo y mejorar la elasticidad de los tejidos, la técnica ayuda a acelerar la recuperación y restablecer el funcionamiento normal de la zona lesionada.
Afecciones crónicas (p. ej., tendinitis, fascitis plantar)
Las afecciones crónicas como la tendinitis y la fascitis plantar se caracterizan por una inflamación y dolor continuos en los tendones y otros tejidos blandos. Estas afecciones pueden ser difíciles de tratar y, a menudo, requieren un enfoque específico para abordar los problemas subyacentes. La Graston Technique® es muy eficaz para controlar las enfermedades crónicas al reducir la inflamación, descomponer el tejido cicatricial y mejorar la movilidad de los tejidos. Este tratamiento ayuda a aliviar el dolor, restablecer el funcionamiento normal y evitar que la afección se convierta en un problema a largo plazo.
- Tendinitis: Esta afección implica la inflamación de los tendones, a menudo debido a movimientos repetitivos o al uso excesivo. La Graston Technique® ayuda a reducir la inflamación y a descomponer el tejido cicatricial, lo que permite que los tendones se curen más eficazmente.
- Fascitis plantar: La fascitis plantar, una causa común de dolor en el talón, implica la inflamación de la fascia plantar, una banda gruesa de tejido que se extiende a lo largo de la planta del pie. La Técnica Graston® puede ayudar a reducir el dolor y la inflamación asociados con esta afección, lo que facilita caminar y realizar las actividades diarias.
Tratamiento posquirúrgico del tejido cicatricial
Después de la cirugía, se puede formar tejido cicatricial como parte del proceso de curación natural del cuerpo. Si bien el tejido cicatricial es necesario para la cicatrización, un tejido cicatricial excesivo o mal formado puede provocar rigidez, dolor y restricciones de movimiento. La Graston Technique® es un método excelente para tratar el tejido cicatricial posquirúrgico, ya que ayuda a descomponer y remodelar el tejido, mejorando su elasticidad y función. Esta técnica es particularmente útil para los pacientes que se están recuperando de cirugías ortopédicas, como las artroplastias o las reparaciones de tendones, ya que puede ayudar a reducir el tiempo de recuperación y mejorar los resultados.
Síndrome del túnel carpiano
El síndrome del túnel carpiano es una afección que se produce cuando el nervio mediano, que atraviesa la muñeca, se comprime. Esta compresión puede provocar dolor, entumecimiento y debilidad en la mano y los dedos. La Técnica Graston® se puede usar para tratar el síndrome del túnel carpiano al romper las adherencias y el tejido cicatricial que pueden estar contribuyendo a la compresión del nervio. Al mejorar la movilidad de los tejidos blandos de la muñeca y reducir la inflamación, la técnica ayuda a aliviar los síntomas del síndrome del túnel carpiano y a mejorar la función de la mano.
Lesiones deportivas y recuperación
Los atletas y las personas activas son propensos a sufrir lesiones relacionadas con el deporte, como distensiones musculares, esguinces de ligamentos y lesiones por uso excesivo. La Graston Technique® se usa ampliamente en la medicina deportiva para ayudar a los atletas a recuperarse de las lesiones y volver a sus actividades lo antes posible. Al centrarse en las áreas específicas dañadas de los tejidos blandos, la técnica ayuda a reducir el dolor, mejorar la movilidad y promover una curación más rápida. Es particularmente eficaz para tratar afecciones como el dolor en las espinillas, el codo de tenista y las lesiones del manguito rotador, que son comunes entre los atletas.
Dolor miofascial y restricciones
El síndrome de dolor miofascial es un trastorno de dolor crónico que implica el desarrollo de puntos desencadenantes: nudos musculares tensos que pueden causar dolor en otras partes del cuerpo. Esta afección suele ir acompañada de restricciones miofasciales, en las que la fascia (el tejido conectivo que rodea los músculos) se vuelve tensa e inflexible. La técnica de Graston es un tratamiento eficaz para el dolor y las restricciones miofasciales, ya que ayuda a liberar los puntos gatillo, romper las adherencias fasciales y restablecer el funcionamiento normal de los tejidos. Esto reduce el dolor, mejora la movilidad y mejora la calidad de vida de los pacientes que padecen esta afección.
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